Miedos

Tengo miedo.
Miedo a todo. A vos. A mi.
Constante miedo a entregarme y que me fallen, porque no hay certezas, no hay forma de saber más que entregarte y esperar, esperar a encontrar alguien que te quiera o alguien que te haga mierda.
Y tengo miedo a acostumbrarme.
Porque no hay nada peor que acostumbrarse a estar mal, a que te fallen.
A no confiar ni en vos mismo.
Y me cago en todos, en todos los que me fallaron y los que me van a fallar, me cago en el miedo y en vos, pero en mí no.
Porque ahora se que soy más fuerte de lo que pensaba, que puedo aguantar más de lo que mi cuerpo me permite.
Y no sólo yo puedo, todos pueden.
Eso es lo bueno de tocar fondo, que aunque cueste levantarse hay algo que tenés claro: todo lo que venga después tiene que ser mejor.

Comentarios

Entradas populares de este blog

10 meses sin tí

Intensidad

Llamame romántica.