Peor es nada.

Amar a alguien que no te ama duele, y peor que eso es amar a alguien que crees que te ama y descubrís que no. Te aplasta.
Crees que todo está bien y sos feliz hasta que de repente te cae un balde de agua helada.
Desilusión, dolor y desconfianza son de las cosas que llegan con eso pero lo peor es el vacío.
Porque eso queda después de que asumís todo y te deja de doler, un vacío que no sabes con qué llenar.
Y probas con todo, alcohol, drogas, sexo y no funciona. Sigue ahí molestando sin certezas de cuando se va a ir, porque puede variar de días a años según la persona.
Y los vacíos siempre vienen de un amor, del amor que te faltó, del que estuvo y se fue, el que nunca tuviste, el que tenés y no te das cuenta o el que te gustaría tener y crees no merecer o simplemente no encontraste.
Siempre es muy relativo y difícil de explicar, pero me pongo a mí de ejemplo.
Una persona me ve de afuera asume que yo tendría que ser feliz, porque tengo una familia que me quiere, me puedo permitir muchas cosas que quizás otras personas no pueden, tengo un futuro bastante asegurado, finalmente estudio la carrera que me hace feliz, estoy rodeada de gente que se preocupa por mi y disfruta de tenerme cerca.
Entonces, ¿cuál es el problema? porque algún error tiene que haber, sino ¿cómo explico yo que a pesar de todo siento un vacío que no sé llenar?
A esta altura no entiendo si el problema soy yo, mi mente o el resto. No entiendo que me falta.
Siento que en mi cabeza hay una laguna que me tiene cautiva y yo me olvidé de como nadar. Entonces pido a gritos que alguien me tire un salvavidas pero el agua se empieza a meter por mi boca y las palabras no salen.
Y ahí estoy yo, medio en el agua, medio afuera, decidiendo cual de los dos lados me gusta más.

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